Facundo Martínez

Facundo Martínez

domingo, 19 de marzo de 2017

Acto en Aries.



Penitente.
Lo que dure un asesinato simbólico fallido,
la esperanza de que duerma el minotauro
y surjan más hilos conductores que tu voz.
Que no abrazo con estrategia
ni guio la risa a un núcleo patógeno.

Todos los fosfenos
pintando el techo,
con alas que no pueden prenderse fuego,
pero se oxidan en oxígeno.
Se tapa mi nariz.

Penitencia
de ascender en tu horizontalidad,
de ser dos cuerpos enredados,
un Croissant en pleno sacrilegio.

jueves, 9 de febrero de 2017

Globulos

Ni un lunar,
ese que tengo en el brazo izquierdo
para que me reconozcan al nacer.
Ni siquiera ese mapa físico
grabado en mi nuca,
esa mancha oculta que no llego a ver.
Incluso la sensibilidad de mis dedos,
la memoria que lleguen a tener,
los lugares que pasaron
y cortaron el polvo por la mitad.
El rastrillaje dactilar,
la piel en espiral.
Ni el mas mínimo detalle,
como el primer llanto,
el entendimiento de la mentira,
los jacarandá que se quedaron como negativos en la retina.
Nada de eso se incluye.
Ni hablar del corazón,
con sus grietas,
ni un soplo de contenido de los pulmones.
Quizá la tierra,
eso sí,
oculta en los pliegues de mis años.
para llenar un poco mas de mugre
el cesto donde fue a parar mi sangre.

martes, 1 de noviembre de 2016

Lignina (Poema sin soluciones)

Lignina*

La palabra Nostalgia
no es tan trágica al presionar un timbre,
ni al decirle a tus errores
que esperas un ascensor vacío
donde mirarte al espejo y dejar a tu culpa
tomar aire en la terraza.
Porque hay decisiones que espían por la cornisa
se cargan de gravedad,
traban la persiana de tu habitación
y te obligan a ver como llueven sus cuerpos.
Cuerpos que supieron llenar las plazas,
que encontraron la manera de cortar la calle
e hicieron festivales para teñir de alegría el numero de
tu edificio.
Y ahora, que se fueron de tu barrio,
los arboles quedan con perfume a libro viejo,
abandonado en el estante.
Lo dejaron casi todo,
las cortinas fijas,
la confianza cuarteada
y la casa cubierta de un impermeable,
por si alguien se animara a quedarse.
Sumergieron tu ropa interior en nostalgia,
y no importa como te la arranques,
siempre vuelves a vestirte.







*Polimero organico que al oxidarse da a los libros el color amarillo tostado y su perfume.

viernes, 23 de septiembre de 2016

Arietis

Una constelación escrita en mi brazo,
el sitio entre un par de estrellas
iluminado por una cadena de luces tenues.
Despacio,
que el infinito se nos acerca
y no hay nada a que aferrarse.
Despacio,
que con la misma letra que comienza Cariño,
tambien inicia Conflicto,
y se agotan las maneras de romper el olvido.
Hay quienes lo roban,
lo pierden o lo cumplen,
pero la tinta susurra con una voz en off
que Abril me pertenece y le pertenezco,
objetos a cielo profundo que se intrusan en mi piel.
86 lunares,
miles de telescopios buscando en el cielo
un cuerpo celeste desaparecido.
Hoy vino a besarme,
y nadie lo leyó en el horoscopo.

viernes, 15 de julio de 2016

Permanencia

Como un semaforo ardiente de amarillo,
o cuando los elementos de cocina se encuentran en las calles,
la hora 13 de un viernes
que no tiene nada que ver con la suerte.
Si nada suena como un martillo
con cada tecla que presiono,
no viene la prohibición a la censura.
Me sangran los dedos y no es poesía,
solo rutina.
Pienso que volar esta sobreevaluado,
porque hay bloqueos que no tienen cima,
ninguna zona astillada por donde colarse,
todos pensamientos a los que les negaron la visa.
Ni siquiera un mural poético
donde esconder oraciones entre sus recovecos,
apenas la tortura de un verso asfixiado,
las uñas que casi pierdo arañando hacia el cielo.

Adentro anarquía,
adentro también toque de queda
también violencia y la calma,
apagón e incendio,
Minotauro y Ariadna.

Adentro yo,
versos previniendo preversos perversos.

jueves, 17 de marzo de 2016

Plusvalía y soluciones.

Todavía cometo el error de no hacer las cosas a tiempo,
leer a contrarreloj
intentar escribir en otro momento.
Algo parecido a querer calentar las manos mañana
con carbones que se queman ahora.
Imagina ver un eclipse, con el sol y la luna ya separados,
comprarse ese abrigo cuando pasó el invierno,
querer cruzar en verde cuando se puso en rojo.
Y para alguien que llega al deshielo,
que conoce de memoria las cenizas
pero se sorprende del fuego,
quien quiere consumir las cosas
luego de la fecha de vencimiento.
Para ese alguien,
encontrar la forma de sincronizar todo,
de cerrar el agua antes que rebalse,
y no naufragar en una baldosa floja
por correr tras el viento.
Encontrar esa manera,
con nombre y apellido,
equivale a saber ganar a las alarmas,
y que algunos eventos no pueden separarse en silabas.
Que la vida es ahora,
que ese alguien soy yo,
y esa forma sos vos.

sábado, 20 de febrero de 2016

Órbita

A esta cama le sobra luz
y ya casi es 18 de verano.
Imagina a todos esos fósforos que hemos apagado,
cobrando venganza y apuntando a mi garganta.
Y yo,
que fui dando de baja a mis ejércitos,
me quedo en la diplomacia de llevar carbón en el pecho,
potencial a futuro de sol para una Luna que es el propio centro.
Si la gravedad se desvanece cuando te veo,
si todo en casa cambia de lugar
y llegan diluvios cuando pronuncias socorro
¿cómo voy a dejar ciudades sin mencionar tu nombre?
¿cómo no voy a sujetarme fuerte de tu mano?
"Estoy jodido" pienso
mientras conecto el cable de las constelaciones,
"Demasiada luz en esta cama"
escribo un poema
sobre la inspiración que es celosa y
solo acepta venir cuando no estas cerca.
-
-
-
"jodidamente feliz".